miércoles, 23 de diciembre de 2009

Copen-Fraude: la continuación de la religión calentista.

Nota publicada en "Cuba Democracia y Vida" (www.cubademocraciayvida.org) y en "Diario de America" (www.diariodeamerica.com)



Como en toda religión, los ambientalistas no necesitan evidencia para demostrar sus profecías apocalípticas. Los religiosos o creyentes mismos, reconocen que sus creencias se basan en la fé y no en la lógica o en la razón. Sin embargo, los misioneros de esta nueva religión calentista que acusa al hombre de "destruír la tierra" no confiesan lo mismo y afirman basarse en pruebas científicas.

Ahora bien, yo no soy científico, como tampoco lo es el mesías, el Sai Baba de esta nueva secta delirante, el ex vicepresidente americano Al Gore- quien obtuvo un Oscar y un Premio Nobel de la Paz (?!)- ni muchos otros que con tanta arrogancia aseguran que la tierra sufrirá terribles e irreversibles desastres naturales como nunca hubo en la historia de este planeta, debido a la acción humana.

Las religiones no nacieron de la nada. Se crearon y se mantuvieron como excusa para dominar y apropiarse de los cerebros y pertenencias de las personas. Para ello, se precisó siempre de una maquinaria de adoctrinamiento enorme e inteligente, pues se debía convencer a la gente de que existía una fuerza sobrenatural, todopoderosa e infinita de la cual nunca existió evidencia alguna, a la cual había que rendirle culto, entregando, de esta manera, nuestra independencia, dinero y capacidad de razonar a aquel que representaba a Dios en la tierra o a aquel que decía tener la capacidad para comunicarse con él y comprenderlo.

De este mismo modo, los alarmistas, sean científicos holgazanes o activistas oportunistas, utilizan a los medios de comunicación para asustar y no informar a la población, ocultando la verdad dada por científicos serios basados en datos reales, como ampliaré más adelante.

La prensa precisa vender, por lo que no repara en "detalles" como chequear la evidencia para realizar informes y documentales más parecidos a ficticias películas hollywoodenses que a producciones serias y educativas. El objetivo no es informar, sino realizar una actividad misionera para atraer fieles. Pues cuantos más "creyentes" haya, más presión se generará sobre los políticos, quienes tampoco precisan de la evidencia, sino que aprovechándose de uno de los tantos defectos de la Democracia, complace a la mayoría de la población que a gritos le pide al gobierno "acción".

Por lo tanto, una vez que aquellos que ostentan del poder para robar "lícitamente" a los contribuyentes –mejor dicho a los explotados, pues afirmar que se contribuye a algo impuesto es una contradicción- se hacen cargo del asunto, se produce y se justifica el hurto de esos miles de millones de dólares que van a parar a los misioneros.

Esta conspiración criminal tiene un sólo objetivo: obtener mucho dinero a través del uso de la violencia.

El dicho dice que "la mejor defensa es el mejor ataque", por lo que cualquier científico o periodista que se base en datos fehacientes o, que por lo menos, ponga en duda a esta religión, es acusado de "fascista", "traidor" o de responder a interses económicos de "empresarios inecrupulosos" o, aunque parezca una broma, he llegado a escuchar que el que se opone a estos ambientalistas delirantes es "el mercado", como si se tratara de una persona mala conocida en todo el mundo.

Estas absurdas e infantiles acusaciones demuestran la falta de seriedad y de evidencia, además de sacar a relucir las intenciones de estos líderes religiosos calentistas, quienes intentan evitar que la verdad salga a la luz, pues miles de millones de dólares robados a los ciudadanos dejarían de llegar a sus bolsillos. Pues esta religión, como todas las demás, no se basa en la evidencia ni tampoco pide contribuciones, sino que basándose en sus cuentitos fantasiosos y en las armas del Estado, nos asalta a todos a punta de pistola.

"Su Santidad" Al Gore, ha recaudado cientos de miles dólares para realizar conferencias en las cuales utiliza todo tipo de tecnología de avanzada fabricada por la industria que tanto critica. El ex vicepresidente aprovechó ese capital para viajar en esos "productos capitalistas, imperialistas y contaminantes" llamados aviones para exprimir cerebros por el mundo, pues no creo que lo haya hecho nadando. Además, no podemos olvidarnos de su "sucio y contaminante" yate comprado en el "maldito mercado".

Estos ambientalistas critican con dureza "al mercado", pero deberían besarle los pies. Pues gracias a él, los ciudadanos generan riqueza de la que son despojados a la fuerza y que van a parar a los bolsillos de estos calentistas, sin necesidad de hacer absolutamente nada, más que agarrar una bandera, vestirse de verde y gritar frasesitas hechas contra no saben quién ni por qué. Esta parte de la religión, si la comparamos con las otras religiones, equivaldría al rezo.

Hace varios años, científicos serios, quienes fueron dejados de lado tanto por la prensa como por los gobiernos, comenzaron a desmentir las afirmaciones del IPCC (Órgano de la ONU que está detrás de este fraude). Sin embargo, como la voz de ellos era acallada, tuvimos que esperar a que unos hackers, a quienes les agradezco infinitamente, lograran ingresar en las computadoras de la "Unidad de la Investigación del Clima (CRU por sus siglas en inglés) y como bien lo explicaba el sitio español "Libertad Digital", esta organización "pertenece a la británica Universidad de East Anglia, uno de los centros de investigación más activos en sus esfuerzos por demostrar la teoría del calentamiento global de origen antropogénico".
En este mismo medio, se resumía de la siguiente manera lo detectado por los hackers: "Acuerdos para manipular datos, destrucción de pruebas, conspiraciones para evitar que los escépticos publiquen en revistas científicas, dudas privadas sobre sus propias aportaciones a la teoría del calentamiento global que no se reconocen en público, ocultamiento del "Periodo Cálido Medieval", alegría por la muerte de un escéptico, etc". Este intercambio de correspondencia electrónica no fue negado por los mismos autores de dichos mails ni por Al Gore, quienes aseguraron que lo escrito "fue sacado de contexto".

Todo esto, sumado a las amaenazas de muerte recibidas por científicos escépticos, demuestran un claro accionar, no sólo fraudulento, sino mafioso.

Por si esto fuera poco, en una conferencia de prensa en Copenhagen, brindada por el Profesor Stephen Schneider, el periodista y director de documentales incómodos para Al Gore, Phelim McAleer , fue despojado a la fuerza del micrófono por organizadores de la conferencia y expulsado violentamente del resinto por un hombre robusto y armado perteciente al equipo de seguridad de la ONU, quien amenazó tanto a él como a los camarógrafos que lo acompañaban ¿Cuál fue su crimen? Preguntar, de forma respetuosa, acerca de los e-mails descubiertos citados anteriormente.

Otro punto que no podemos dejar de lado, es el que corresponde a los intereses políticos que hay detrás de este fraude. En las habituales manifestaciones que realizan estas personas, por lo general pertencientes a países industrializados y, evidentemente, aburridas, se pueden apreciar, además de las banderas de la patetica y peligrosa organización "Greenpeace" y de carteles propagandísticos, banderas rojas con el símbolo comunista en ellas. Esta es otra manera de oponerse al capitalismo que les da de comer ¿Pero acaso el comunismo, ese que produjo y produce tantos atropellos a los Derechos Humanos como el nazismo y fue responsable de la muerte de más de 50 millones de personas y que fue y sigue siendo rey de la contaminación, se preocupa por el planeta? No, se preocupa por acceder al poder y seguir robando y oprimiendo.

Mientras todos los fieles de esta religión, que se ocupa de apropiarse de lo ajeno a la fuerza y perseguir a los "herejes", intentando asemejarse a la Inquisición (por supuesto sin asesinar a nadie directamente, al menos por ahora), en África la gente continúa muriéndose de hambre. Lo peor de todo, es que, aprovechando que en dicho continente la industria es extremadamente escasa, lo que desde ya produce tanta miseria, los calentistas siguen incitando a sus gobiernos a mantenerse de este modo y utilizan a los africanos como ratas de laboratorio, al probar con ellos las conocidas "energías limpias", las cuales son caras e inútiles y siguen dejando muertos en el camino. Pero ¿qué importa verdad? Todo sea por detener este "calentamiento global".

Por lo tanto, propongo que estos religiosos vayan a mantener limpio el planeta al continente africano y los africanos, quienes están desesperados por desarrollarse, ocupen su lugar en los países industrializados. De lo contrario, los gritos histéricos de los alarmistas, demuestran ser pura hipocrecía.

Aunque parezca una humorada, he llegado a debatir con gente que asegura lo siguiente: "el calentamiento global es el peor de los males de África, ha superado al hambre y a las guerras civiles". Sin palabras.

El periodista americano, Glenn Beck, con su habitual humor e ironía, es uno de los pocos que se animan a criticar a esta religión públicamente. En su programa de televisión de Fox News, nos muestra la ridiculez de este último encuentro en Copenhagen, en el cual participaron figuras tan despreciables como Ahmadinejad, quien llama a la destrucción de Israel, desmiente el Holocausto y asesina homosexuales, gente que dejó el Islam, disidentes, etc o su amigo, el dictador venezolano Hugo Chávez. La participación de estos dos opresores, demuestra la "seriedad" de esta cumbre financiada una vez más por el esfuerzo del ciudadano común. Ahora bien, ambos dictadores se mantienen en el poder gracias al petróleo del cual ostentan y venden al resto del mundo. Si tanto les preocupa el planeta, los invito a dejar el petróleo y comenzar a vender otras cosas, lo que sería positivo para el mundo, ya que sería un duro revés para el terrorismo, debido a que estos dos personajes no podrían financiarlo como lo vienen haciendo gracias a sus petrodólares y ya Occidente no se sometería a sus caprichos. En otras palabras, si ellos no fueran los dueños del petróleo, el mundo sería un lugar mejor, más seguro.

Beck, también ha criticado a Al Gore, pues el ex vicepresidente americano nunca se ha sometido a un intercambio de ideas al respecto y ha asegurado que "el debate ha terminado". El periodista americano le respondió con una excelente reflexión: "en ciencia, el debate nunca termina". Pero claro, esto no es ciencia, sino religión.

Sin embargo, Glenn Beck, no se detuvo allí y mostró un video en el que Al Gore vuelve a mentir sobre datos que corresponden a la desaparición de hielos en el Polo Norte. El ex vicepresidente americano, aseguró que el 40% se ha derretido y aún sigue camino a su extinción. Sin embargo, hasta el 2007 sólo desapareció un 25% que, en los dos años posteriores, ha vuelto a aparecer.

Pero esta contradicción no es la única. Los ambientalistas quieren que nos fijemos en lo que está sucediendo "delante de nuestros ojos". Pues bien, en el 2007 ha nevado después de 80 años en Buenos Aires y me resultaba jocoso leer en el mismo sitio de internet noticias sobre "el calentamiento global" y sobre las enormes cantidades de nieve que han caído en Europa.

Sin embargo, la contradicción más notoria y para la cual no hay que ser muy lúcido para encontrarla en los mismos "argumentos" de los calentistas es que, sabiendo que la temperatura ha comenzado a descender, prefirieron agregar el término "Cambio Climático". Pues de esto se entiende que el problema es que la temperatura sube, pero que también sube y baja ¿No entendieron? No se preocupen, ellos tampoco. Pues así como los religiosos tampoco pueden explicar que un ser todopoderoso que nos quiere tanto, no puede evitar tantas cosas malas que suceden en el mundo, tampoco se puede encontrar algún tipo de lógica en esta absurda contradicción. Tendría tanto sentido como intentar explicar un círculo cuadrado.

En los años setenta, se creía que iba a haber un "Congelamiento Global" y la paranoia era idéntica a la de hoy en día. De hecho se hacían documentales e informes anticipando desastres naturales a la altura de los que se predicen hoy, pero por el frío y no por el calor. Sin embargo, después se vieron obligados a cambiar el discurso y ya lo volvieron a hacer con la nueva excusa del "Cambio Climático".

El clima ha variado a lo largo de los 4 mil millones de años de existencia de este planeta. Esos cambios en las temperaturas han alcanzado puntos extremos (altos y bajos), los hielos se han derretido y vuelto a aparecer y han habido desastres naturales peores que los actuales, antes de que exista, si quiera, una chimenea en todo el mundo. De hecho, como bien aclaró el periodista americano John Stossel, ¿Cómo puede ser que Groenlandia sea un territorio "blanco", o sea cubierto de hielo, pero en inglés se llame Greenland (Tierra Verde)? Pues, justamente, los cambios climáticos naturales fueron los causantes de que esa tierra verde y con abundante vegetación se convierta en blanca

Ejemplos como estos se conocen y nadie los niega, ni siquiera los científicos propagandistas. Sin embargo, siempre encuentran excusas, o bien, malversan la información como vimos anteriormente.

No es mi objetivo convencer a nadie de nada y, por eso, no abundé en tantos datos científicos. Mi interés es que todo aquel que haya leído este extenso artículo, pueda al menos dudar de lo que nos quieren mostrar como algo absoluto. Es importante saber que hay datos y personas que se están dejando de lado para poder seguir recaudando muchísimo dinero a costa de nuestro esfuerzo. No son pocas las situaciones que he nombrado que pueden generarnos, al menos, cierta sospecha. No me preocupa que se enojen conmigo. Sólo me gustaría haber despertado en el lector, aunque sea, dudas con respecto a este tema. Si así fue, por mi parte, objetivo cumplido.


Leandro Fleischer.

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