sábado, 9 de mayo de 2009

Avigdor Liberman: el moderado moderado

Nota publicada en "El Reloj" (www.elreloj.com), en "Radio Lev" (www.radiolev.com), en "Diario de America" (www.diariodeamerica.com) y en "Cuba Democracia y Vida" (www.cubademocraciayvida.org)

No, no hay ningún error en el títiulo. Simplemente quiero diferenciar al Ministro de Relaciones Exteriores israelí Avigdor Liberman de aquellos que yo he denominado "moderados extremistas", en un artículo de mi autoria publicado hace un par de semanas. Con este adjetivo describí a los líderes demócratas del Mundo Libre que confían en la negociación para detener al terrorismo, sea de Estado o irregular.

El ejemplo más lamentablemente notorio es la "pequeña confianza" que varios representantes de la Unión Europea y el presidente estadounidense Barak Obama depositan en el negacionista del Holocausto, el dictador iraní Ahmadinejad, para que detenga su plan nuclear con el que amenaza en "borrar del mapa" a Israel.

Las negociaciones diplomáticas son muy importantes y fundamentales para no llegar a conflictos armados, que es lo que los países libres quieren evitar. Sin embargo, es imposible sentarse a charlar con aquel que lo único que desea es la guerra y la conquista de toda la cultura occidental para complacer a Alá o a sus extremas codicias de poder.

Ser moderado no significa bajarse los pantalones. Ser moderado no significa esperar a ser atacado para poder responder. Ser moderado no significa ceder para no recibir nada a cambio. Eso es ser un "moderado extremista" o, directamente, un idiota útil.

Avigdor Liberman comprende la diferencia y no se deja engañar. Después de una terrible campaña en su contra, antes de ser canciller, plagada de ignorancia, en la que se lo acusaba de ser un obstáculo para la paz, un racista, un extremista de derecha y un hombre que no estaba dispuesto a ceder en nada, hoy les está cerrando la boca a todos.

En un artículo que escribí antes de que Liberman asuma como Ministro de Relaciones Exteriores, me ví obligado a aclarar las verdaderas intenciones del político israelí: solución de dos Estados, división de Jerusalem, pasar del "asunto palestino" al "asunto iraní" y su polémica pero no injusta propuesta de pedirle fidelidad a los ciudadanos. Pero una campaña mundial puede más que un artículo escrito por un casi desconocido como yo. Por esa razón festejé la valiente decisión del Premier Benyamin Netanyahu al nombrarlo como canciller. Si hay alguien que puede cambiar su imagen mejor que nadie es él mismo y este es el cargo ideal para hacerlo.

Sin embargo, no se puede negar que desde que asumió el cargo, Liberman ha moderado su discurso. Su estilo demasiado directo y extremadamente honesto con el que se expresaba anteriormente ha quedado atrás. Ahora tiene la responsabilidad de representar a Israel internacionalmente, por lo que se vio obligado a exprearse de un modo más político y guardarse algunas de sus opiniones personales. Pero sus ideas e intenciones, nunca han cambiado y están lejos de ser extremistas u obstáculos para la paz.

Su primer demostración de moderación fue el encuentro que mantuvo en Jerusalem con el Jefe de Inteligencia egipcio, Omar Suleiman, después de un fuerte entredicho entre Liberman y el gobierno de Egipto.

No nos debe soprender este encuentro. En política, las relaciones entre los países son difíciles y no siempre se comparten las opiniones. Lo que no podemos olvidar es que existe un interés mutuo entre Israel y Egipto de traer estabilidad a la región y la oposición al peligroso régimen iraní.

Avigdor Liberman ha regresado de Europa, donde se ha reunido con diferentes mandatarios y ministros. La intención de este viaje diplomático por distintos países del Viejo Continente, seguramente tenía como objetivo tranquilizar a los gobiernos europeos, quienes mantenían y, quizás, mantienen aún, ciertas dudas acerca de las intenciones del Canciller israelí y el nuevo gobierno "derechista" de Benyamin Netanyahu. En otras palabras, fue a demostrar que está dispuesto a seguir con las negociaciones de paz y a trabajar en conjunto con la Unión Europea para llevarlas a cabo.

Liberman volvió de Europa muy conforme y en una entrevista realizada en el diario israelí "Yedihot Ajaronot" dijo: "vamos a presentar nuestra nueva política después de la reunión entre Netanyahu y Obama el 18 de mayo. Por ahora mantuvimos un perfil bajo". Además, el Ministro israelí calificó el encuentro con el Ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, como "fantástico" y le aclaró a todos que "Israel apoya a la Autoridad Palestina liderada por Abú Mazén, en su lucha contra los grupos terroristas del Hamás y la Yihad Islámica".

Liberman está demostrando mucho tacto y moderación a la hora de la diplomacia. Pero su moderación es inteligente y razonable. Entiende muy bien que negociar con el terrorismo es imposible, pues ceder para recibir violencia y muerte a cambio es ridículo. Es necesario golpear fuerte al terrorismo para lograr, si no paz, al menos, tranquilidad. La última operación en Gaza es una prueba de ello, ya que de no haber sido por ella, hoy seguirían cayendo misiles en suelo israelí.

Otra acción inteligente de Avigdor Liberman fue la de reunirse con editores de los diarios más importantes de Italia y Alemania. Su nombre está manchado injustamente y debe ser limpiado. Sobre el encuentro, el canciller dijo en la entrevista realizada en el diario "Yedihot Ajaronot": "(la reunión) fue buena, hablamos sobre la solución de dos Estados para dos pueblos, pero sobre todo acerca del peligro que Irán representa para todo el mundo".

Lo que más me sorprendió de Liberman es que ha demostrado ser más moderado de lo que pensaba. En lugar de pedirle a los europeos que no hablen con Irán e intentar convencerlos de unirse en una acción militar contra el régimen criminal que allí gobierna antes de que obtenga armamento nuclear, dio lugar a la diplomacia. En el reportaje realizado en el diario israelí, Liberman declaró: "les pedí a los europeos que las conversaciones con los iraníes no duren más de tres meses y ellos tomaron en cuenta mis dichos".

¿Que pasó con el extremismo de Liberman? ¿Qué pasó con su racismo? ¿Qué pasó con su intolerancia? ¿Desapareció? No, nunca existió ¿Iba a ser imposible hablar con Liberman? ¿Dónde está su genocidio? Todo falso. El ministro israelí fue tan sólo una excusa de gran parte de la prensa y de la Comunidad Internacional para volver a acusar a los judíos, aunque los fundamentos brillaban por su ausencia o eran falsificados.

Soy optimista, por lo que espero que la "moderación extrema" de ciertos gobiernos occidentales para con la dictadura iraní, quien apoya y financia a los peores grupos terroristas de la historia, no se deba a razones económicas, debido al petróleo de Irán.

Despojar del poder a los locos extremistas de la "Revolución Islámica" iraní, es el golpe más duro que se le puede dar al terrorismo mundial y a las dictaduras comunistas comandadas por el Imperio chavista, quienes mantienen excelentes relaciones con los islamistas radicales y oprimen a sus ciudadanos.

Sin Ahmadinejad, el mundo será un lugar mejor. Esto lo entienden los moderados moderados como Liberman, los moderados extremistas como Obama y algunos mandatarios europeos y, hasta gran parte de los Estados árabes. La pregunta es: ¿podrá el Ministro de Relaciones Exteriores israelí despertarlos a tiempo?

3 comentarios:

iche dijo...

Me parece muy interesante la forma de hacer politica de Avigdor Liberman. No solo interesante sino necesaria para mostrar fortaleza y conviccion en materia de los intereses israelíes. Pero no estoy de acuerdo en la definición de "moderado extremista" a Obama. Tengo confianza en el presidente norteamericano, y en sus buenas intenciones, a pesar de que emplee metodos politicos y economicos que, en principio, generan suspicacias.

Unknown dijo...

Oye de cual fumaste.

Que bueno que no terminaste periodismo, por que eres muy tendensioso.

Y checa el informe de la ONU sobre las atrocidades de Israel en Gaza y lo que le hacen los colonos a las propiedades palestinas.

Leandro Fleischer dijo...

¿De cuál fumé? De todo un poco mirá. A veces marihuana, a veces tabaco. Espero haber respondido a tu inquietud.
No terminé periodismo pero me falta un año para recibirme de licenciado en Cs Políticas. Lo lamento.
¿De qué ONU me hablás? ¿De la que tená negocios con Saddam Hussein mientras este hacía genocidios de kurdos en Iraq? ¿O de la que ni movió un dedo durante 8 años mientras caían misiles y se inmolaban terroristas en Israel? ¿O quizás te referís a esa que invita con honores al dictador iraní que asesina disidentes y homosexuales, niega el Holocausto y ayuda a Al Qaeda? ¿Puede ser que en realidad te refieras a aquella ONU que no abre la boca ante el genocidio del dictador de Sudán? Ah, creo que haces referencia, en realidad, a la que no le importan los cientos de miles de ruandeses muertos en manos de una tribu en masacres espantosas. Pero puede ser que me estés hablando de esa que no se entromete en los crímenes contra las mujeres cometidos en Arabia Saudita y otros países islámicos.
Ah!!! ¿Esa ONU? Pues los que nos dan clases de moral en esa organización no son muy moralistas parece ¿no? Prefiero que los opresores que dominan ese organismo peligroso condenen a Israel, de lo contrario estaría preocupado. No me gusta ser amigo de tiranos asesinos, a los progres de cuarta como vos sí. Esa es la diferencia.